Una aplicación hecha por administradores con más de diez años de oficio, para llevar el control de la operación en terreno: tareas, certificaciones, mantenciones, visitas con foto y lecturas de medidores. El comité la abre, el administrador trabaja en ella, y los dos miran lo mismo. Gratis, para comunidades de todo Chile.
Es gratis y la abre el comité. Después le creas el acceso a tu administrador para que trabaje acá — la cuenta queda a nombre de la comunidad.
Con el nombre de la comunidad y su dirección. Queda a nombre del edificio, no de una persona: si cambia el comité o cambia el administrador, el historial se queda.
El comité le crea su acceso, y el mayordomo y el supervisor tienen el suyo. Cada uno entra a lo que le toca, desde el teléfono.
Las tareas, las certificaciones y las mantenciones quedan con responsable, plazo y foto. El comité entra y lo ve. El administrador no tiene que contarlo tres veces.
Ascensores, gas, extintores, piscina, bombas. Cada una con su vencimiento, avisando antes de que se venza y no después.
Lo que se acordó queda escrito, con fecha y con nombre. Sin un Drive sobre otro Drive sobre otra nube.
Cada visita a terreno queda archivada con hora, responsable y evidencia. Se cambió la puerta: ahí está la foto y la fecha.
Se registra mes a mes y queda el historial. Cuando aparece un consumo raro, se ve de dónde viene.
Una filtración, un choque al portón, un daño del seguro: todo el hilo en un solo lugar, desde el aviso hasta el cierre.
Sube la grabación de la reunión de comité y salen las tareas con sus plazos. Nadie se queda redactando el domingo en la noche.
Descargables y editables, con las fotos de cada tarea incluidas. Listos para mostrar en asamblea.
Lo que la comunidad tiene que poder mostrar queda trazado con fecha y evidencia, en vez de en la memoria de alguien.
Cuando el comité y el administrador trabajan sobre la misma información, se terminan las conversaciones de a quién le creo. No porque alguien vigile a alguien, sino porque ya no hay nada que reconstruir de memoria: está la tarea, la fecha, la foto y quién la hizo. Lo mismo que le sirve al comité para estar tranquilo le sirve al administrador para mostrar su trabajo.
El comité ve todo y deja sus tareas. El administrador administra. Nadie le edita el trabajo al otro, y por eso funciona.
Cambia el comité, cambia el administrador, y la información se queda donde tiene que estar: en el edificio.
Avisa antes del vencimiento, a quien le toca. Lo que más desgasta la relación son los plazos que se pasan.
Conviven con Kastor, Edipro, Comunidad Feliz o el software que ya use tu administrador. Esto es la operación en terreno, no la contabilidad.
Más de diez años administrando. Cada función salió de un problema real, probado en nuestra propia operación antes de abrirla.
Porque vivimos de administrar comunidades y de hacer auditorías, no de vender software. Nos conviene que las comunidades y sus administradores trabajen ordenados, y que nos conozcan trabajando. Si algún día tu comunidad quiere contratar esos servicios, conversamos; si nunca los contrata, esto sigue gratis igual.
No pedimos la nómina de copropietarios, ni la morosidad, ni reclamos entre vecinos. Acá va información operativa del edificio, nada más.
No la vendemos, no la arrendamos y no la cedemos a terceros. Sin publicidad de terceros y sin cookies de seguimiento.
No se pide un medio de pago ni al principio ni después. No hay plan que se active solo al terminar un período.
La exportación está dentro de la aplicación, sin pedir permiso. Y si pides cerrar la cuenta, se borra.
La casilla de recibir información viene desmarcada, no limita ninguna función y se revoca cuando quieras.
Detrás de esto hay una persona identificada, no una sigla: Diego Espinoza, RUT 16.231.511-0, Viña del Mar.